GATOS: NUESTROS BEBÉS DE CUATRO PATAS

Hace unas semanas encontré a mi Ámbar sobándose el trasero en el suelo. Al principio me pareció divertido ¡por fin hace una gracia digna de gato de Youtube!, pero luego vi que se quejaba, como si algo le molestara. La examiné y vi que un hilo negro salía de su anito.

Me asusté ¿qué te comiste, Ámbar? ¿habrá sido algo peligroso? Hice algo que quizás no debí hacer pero no se me ocurrió otra cosa en ese momento. Me puse los guantes de cocina, y muy despacio y con mucho cuidado empecé a tirar del hilo. “Que no salga sangre, por favor. Si sale sangre me la llevo al toque a emergencias”, recuerdo que pensaba mientras lo hacía. Seguí tirando suavemente del hilo negro hasta que salió todo. Le pasé un pañito húmedo, esperé un ratito por si acaso, y luego la dejé ir. Sentí un gran alivio, pero al mismo tiempo, una gran culpa.

Los gatos, y en general todas las mascotas, son como bebés. Nadie dejaría al alcance de sus hijos pequeños medicinas, productos de limpieza, monedas, objetos punzocortantes u otros que pudieran poner en riesgo sus vidas. Tampoco los dejaría retorcerse de dolor si están heridos o enfermos. Bueno, así también tiene que ser con sus mascotas. En el caso de Ámbar se trató de un pedazo de hilo que arrancó de alguna tela de por ahí, pero pudo ser algo más grave.

¿Cuánto nos preocupamos realmente por nuestros hijos de cuatro patas? Hace poco una amiga me dijo que pese a que existen campañas gratuitas, hay gente que no esteriliza a sus mascotas porque no quieren “perder el tiempo” cuidándolos durante el post operatorio. Eso es cruel. Sin embargo hace poco también conocí la historia de Chicho y su mamá, dos bravos luchadores. El gatito negro de ojitos amarillos sufrió de enfermedad del tracto urinario inferior (FLUDT) y tuvo que ser operado. Las posibilidades de salvarse eran 50/50, pero su mamá decidió correr el riesgo. Valió la pena y Chicho está nuevamente en su casa, agradecido de tener una mamá que daría todo por él.

Chicho, el valiente gatito negro de ojitos amarillos

Chicho, el valiente gatito negro de ojitos amarillos

Muchas veces creemos que tener una mascota es solo alimentarlo, bañarlo, sacarlo de paseo de vez en cuando y ya, y olvidamos que su seguridad y su salud también son muy importantes, y eso incluye procurarles un ambiente adecuado para crecer y vivir sanos y felices.