ES MENTIRA QUE LOS GATOS SEAN INDEPENDIENTES

Ambar sobre las piernas

Mi gata Ámbar sentada sobre mi estómago

Eso de que los gatos son independientes, es un mito. Mi experiencia y la de algunos amigos que también tienen mininos en casa, me demuestra que los gatos demandan tanta atención como cualquier otra mascota.

Más allá de su personalidad, de la que hablaré en futuros posts, los gatos tienen exigencias comunes que no se resuelven únicamente con arena, comida y agua. Los gatos requieren un adecuado mantenimiento de su entorno para que crezcan felices.

La comida de los gatos debe ser balanceada, no importa la marca, aunque por lo general se acostumbran a una sola y cualquier intento de cambio podría ser rechazado. Hay gatos comelones, otros más frugales, pero en cualquiera de los casos, se debe controlar las porciones. Si la comida permanece mucho tiempo en el plato, digamos, desde la noche anterior, en la mañana ya no la querrán comer. Vamos, que de hambre se la comen, pero ¿de veras quieres forzar a tus michis a comer comida fría solo porque no mediste bien la cantidad que debías darle?.

Ambar y Telma comiendo

Ámbar y Telma comiendo. Un vaso entre las dos es suficiente.

El agua también es muy importante, y también debe ser controlada. Los gatos beben poco pero lo hacen muchas veces a lo largo del día. Si está sucia, con pelusas o serenada de la noche anterior, no la beben.

Los gatos son muy limpios, todo el tiempo están lamiéndose, es su forma de bañarse, pero no pueden limpiarse a fondo por sí solos y para eso hay que bañarlos con agua y champú. A muchos no les gusta y dan batalla, por eso es mejor dejarle la tarea a un especialista.

La caja de arena tampoco debe descuidarse, pues así como a los humanos no nos gusta usar un baño sucio, a los gatos no les hace ninguna gracia encontrar en la noche lo que hicieron en la mañana. Hay que limpiar el arenero al menos dos veces por día, a menos que quieras encontrar sorpresas afuera de la caja como protesta.

Telma en su arenero

Telma después de usar su arenero. Se limpia en la mañana y en la noche.

El amor también es una necesidad para los mininos, y sus maullidos pueden ser indicadores de que están precisando atención. Sabrán apreciar unas buenas rascaditas en la cabeza y el cuello, que les permitas sentarse en tus piernas o simplemente que los veas comer.

Es cierto que con los gatos no se puede jugar como se hace con los perros, no esperes que te traigan la pelota o se hagan los muertitos, son animales de compañía, cuya sola presencia relaja. No importa cuán estresado estés al final del día, es casi imposible resistirse a acariciar a un gato y encontrar en ello algo de tranquilidad. Un dulce ronroneo es la mejor recompensa.